Un Ministerio Público moderno y eficiente,
integrado efectivamente al Sistema de Administración
de Justicia, con un racional organización,
con fiscales y funcionarios calificados y
probos, con procedimientos sencillos que aseguren
transparencia, dinamismo y eficacia en el
accionar fiscal y médico legal, inspirando
todo ello, confianza y respecto en la sociedad
y el Estado.